Ese momento en que la dulzura alcanza límites insospechados; estos te acosan y causan en ti incluso cierto grado de embriaguez, como la que causase un vaso de buen vino. Hace erizarte la piel y no tener otra alternativa que imaginarte un cielo azul, un sol que brille como nunca antes hubieses presenciado ante ti y un campo verde complementado por el color de las flores de todo tipo que sobre él se encuentran. También aparece a tu lado ese brazo del que anhelas un abrazo, esa mano de algodón hecha que aspiras entrelazar con tus dedos y esos ojos que desprenden motas de magia con cada pestañeo; haciendo con ello que tu estómago se vea sorprendido por la explosión del aleteo de mariposas. Querrá decir algo, supongo. Pero ya me preocuparé luego, cuando termine esta canción. Es demasiado bonita como para dejar pasar siquiera una nota de la misma.
"I have in mind to conquer the world by your side..."